Cuando contratás un seguro, la aseguradora confía en la información que le das para decidir si te cubre y a qué precio. Esa confianza tiene consecuencias muy concretas si la información no es precisa, tanto al contratar como durante la vigencia de la póliza.

Al contratar: decir toda la verdad

Si al contratar ocultás u omitís algo importante sobre el riesgo —por ejemplo, el uso real que le das a tu auto, antecedentes relevantes, o la actividad real de tu comercio— y esa información habría cambiado la decisión o el precio de la aseguradora, se puede considerar reticencia.

La consecuencia es seria: el contrato puede anularse, incluso después de haber pagado la prima durante meses. No se trata de errores menores o de no acordarte de un dato irrelevante; se trata de ocultar algo que, de haberse sabido, hubiera cambiado las condiciones del seguro.

Durante la vigencia: avisar los cambios

El contrato no queda "cerrado" el día que lo firmás. Si durante la vigencia de tu póliza cambian las condiciones del riesgo —por ejemplo, empezás a usar tu auto particular para trabajar en una app de viajes, ampliás el rubro de tu comercio, o sumás una actividad más riesgosa—, tenés la obligación de avisarlo. A esto se lo llama agravación del riesgo.

Si no lo avisás y después pasa un siniestro relacionado justamente con ese cambio no informado, la aseguradora puede no cubrirlo.

Un ejemplo cotidiano Contrataste el seguro de tu auto como uso particular. Meses después empezás a usarlo para repartos. Si no avisás ese cambio y tenés un choque haciendo un reparto, la aseguradora puede rechazar el siniestro porque el riesgo real es distinto al que se declaró.

La buena noticia

Esto no es letra chica pensada para complicarte: es información que nos ayuda a armarte una cobertura que de verdad funcione cuando la necesites. Cuanto más precisa sea tu situación real, menos sorpresas vas a tener el día que tengas que usar el seguro.

Nuestro consejo

Si algo cambió en tu vida —cambiaste de auto, empezaste a usarlo distinto, mudaste tu comercio, ampliaste actividades— avisanos. Revisar la póliza a tiempo es gratis. Un siniestro rechazado por falta de aviso, no.